miércoles, noviembre 18, 2009

Murciélagos






Era la primera vez que pisaba Lugo de noche. Había estado antes, trabajando, pero no me había dado cuenta. Llegamos al bar, se va llenando de gente, y al poco doy una vuelta y miro a mis amigos con el ceño fruncido.

Había unas veinticinco chicas en el local. Ninguna estaba buena. Ni una.

Tras comentárselo, los cuatro nos empezamos a fijar todo a lo largo de la noche. Según pasaban las horas el algoritmo de Justerini & Brooks hacía su magia... pero ni aún así. No sólo no había ninguna chica particularmente llamativa, es que ni siquiera vimos ningún whynot.

A las seis de la madrugada me fui de allí tan extrañado que al día siguiente lo consulté con mi contacto natural de allí y no sólo me confirmó que todas son chungas, sino que añadió que son unas estrechas. Llegamos a la conclusión de que es como si todas las mujeres fuesen Bat-factors, pero sin la chica guapa de al lado. Me dijo que las chicas guapas de Lugo -estadísticamente es imposible que no aparezca alguna- se van siempre fuera de la ciudad para corregir el error de la realidad y restablecer el orden del cosmos. Y es curioso porque chicos había de todo, pero chicas, nada.

Así que ya sabéis: llevarse un chico está chupado, pero si tenéis una amiga baja de moral y queréis darle un éxito garantizado, Lugo es vuestra ciudad. Se os van a echar encima ;-)

(Con esto no digo que sea imposible encontrar chicas guapas en Lugo, ni que si tenéis alguna amiga de allí deba ofenderse: digo que nosotros no hemos encontrado ninguna. Si encontráis alguna Luguesa guapa que salga por Lugo, me encantaría recibir noticias de ello. Y fotos. En serio que me muero de curiosidad).

¿Sabéis de alguna otra ciudad en la que se haya registrado dicho fenómeno? ¿Hay alguna teoría al respecto?

viernes, noviembre 13, 2009

Los Resuelves


En fin....Qué tiempos aquellos en los que existían figuras tan enternecedoras como los resuelves (ahora no, vaya, ahora existen otras cosas). Siempre recordaré la primera vez que escuché la expresión. La utilizó Enma, una conocida, y todo el mundo lo entendió. Menos yo, claro.

Resulta que un resuelve es alguien que te soluciona un plan amoroso que ha fallado. Es decir, para que lo entendais: si A queda con B para empujar (hacer el amor para los dulces de oído), y B falla, A siempre podrá llamar a cualquiera de su chorbiagenda (esto queda también para una futura edición del diccionario), por ejemplo a C.

Esto que seguro que para muchos cae de cajón, se ha tenido que explicar miles de veces. ¿Los resuelves son como los Pagafantas? No. Su función es totalmente distinta. Estos sólo sirven para empujar. Luego sobran. Consumen oxígeno.

¿Qué pasa si falla un resuelve? Automáticamente pasas al siguiente de la lista. Esto funcionaba y seguirá funcionando (digo yo) en la actualidad. Yo lo he visto. Varias veces. Muchas varias veces, en realidad.

El tema es que en mi caso la que tenía resuelves era una mujer, pero me imagino que también se dará en hombres. Es una de esas cosas curiosas. Claro, y tú lo pensabas y decías..."Madre....Qué chollazo". Es una práctica todavía usada por much@s, así que antes de que caiga en el olvido, sólo quería poner de manifiesto su existencia.

Porno duro


Sí, señoras y señores. Esta entrada es para reivindicar cómo nos gusta a lso hombres el porno duro, claro que sí. Nos gusta que no la chupen, corrernos en la boca y lo que nos vuelve locos, epro locos de verdad, es el sexo anal.

Por supuesto....


Si encajan ustedes en esta descripción de lamentable arquetipo, tienen mi beneplácito para irse a la mierda. No señoras y señores, no. Esta entrada es para reivindicar lo muhcísimo que me jode ese cliché de mierda de que las chicas no se tocan, no "juegan con ellas mismas".
Pero vamos a ver, muchachas....¿Qué pasa? Tanta revolvución sexual para que al final siga siendo la misma mierda: postura del misionero, y nada de follar.... ¡Hacer el amor! Me cago en el siglo XXI....

¿Qué ha ocurrido con la proporcionalidad? ¿Y si a mi no me gustan esas cosas? Lo que he venido encajando es que después de tantos cambios, matrimonios gays, introspección de las personas, búsqueda personal y generación digital, estamos exactamente igual que antes.
Tengo la impresión de que voy a salir a la calle a encontrarme un montón de tías con pancartas que expongan "QUEREMOS PRÍNCIPES AZULES". Y sin embargo, volvemos a estar como antes. ¡Que somos nosotros! Nada, ni caso. Seguimos escogiendo al gilipollas de Pablo, que le pone los cuernos a la novia conmigo y que nos dice que está a punto de dejarla.

¿Para qué han servido estos años de evolución? ¿Para cosas como estas? Bien, magnífico. Peco de machista si digo que el amor en los tiempos actuales se ha convertido en la semana fantástica del Corte Inglés. pero me da igual, porque parece que estemos en rebajas. Pero mira que se quejan de los tangas.....Que si son incómodos, que si no me siento protegida....Y se pelean por conseguir uno. ¡A codazos! Pues esto igual.

Tendría que haber una agencia, ¿no? Algo como..."Telemamón", sí. Si lo encarga hoy, se lo mandamos a domicilio con un amigo chungo para discutir, totalmente gratis. Algo así, sí. Hubiera triunfado. Pero que me he encontrado a verdaderas bellezas pegándose de tortas por el yonki del perro flauta de la calle Real no le hacía caso. Como lo oyen. Anonadado estoy.

Pues yo me niego a resignarme, porque eso será lo último. SI están de acuerdo, repitan conmigo (sólo los varones): "LOS FEOS SOMOS EL FUTUTRO DEL MUNDO"

miércoles, octubre 28, 2009

Diccionario misógino: La Película






a Película: Fenómeno típicamente asociado a las mujeres -aunque no descartamos que pueda suceder también a algún hombre- según el cual tú eres La Cenicienta, Audrey Hepburn, Amélie Poulain o Julia Roberts en Pretty Woman, y tu único trabajo es ser mona y esperar a que llegue un príncipe azul alto y guapo y listo y rico y perfecto que vea en ti un diamante en el medio de un pedregal, se enamore perdidamente de ti y se preocupe de que nunca nunca nunca jamás tengas que tener miedo de nada, ni luchar por nada, ni pensar en nada, ni preocuparte de nada, ni en general mover un dedo en tu vida. Podrías dedicarte a todos tus caprichos y ocurrencias, que él encontrará -cómo no- adorables y comer perdices con tus hijos, un niño y una niña, que tendrán sus ojos y tu sonrisa.

Pero en realidad lo más probable es que te hayas convertido en una tía sosa y enamoradiza con un letrero en la frente que dice "soy fácil" y caigas presa de cualquier payaso que se sepa el guión y tenga ganas de echar un polvo (mientras tú construyes en tu cabeza lo perdidamente enamorado que está de ti), lo que te llevará a un corazón roto; o bien de cualquier hombre tan soso como tú (mientras tú construyes en tu cabeza lo perfecto que es él) que en algún momento dejará de cumplir, lo que te llevará a uno de esos divorcios que, esperamos, algún día den de comer a Mike y demás abogados matrimoniales.

Diccionario misógino: Feeling







(Por lo debido a Mike desde este post. Lamento el retraso).

eeling: grado de conexión entre dos personas que crea un vínculo tácito. Tú la miras, la otra persona te mira, ambos lo sabéis y os permitíis mutuamente hacerlo. Ambos sabéis cómo funciona el otro y jugáis a dejaros entrever que podríais pulsaros los botones. Te entiendes con otras personas, pero no es lo mismo. Te atraen otras personas, pero no es lo mismo. Podría ser un juego peligroso, pero disfrutáis de la situación porque sabes que de momento, o en este momento, no va a estallar. Tal vez en otro momento, tal vez en otra vida.

De todos modos ninguno lo va a decir en alto. Pero cuando te cruzas con esa persona, cuando os miráis a los ojos, cuando os despedíis y te queda reverberando unos segundos en la memoria, los dos tenéis claro que entre vosotros hay, bueno, ya sabes. Feeling.

martes, septiembre 15, 2009

Californication






Ya nadie regala flores. Ni cree en los finales felices. Ni entiende el decir cursiladas o hacer el gilipollas sólo porque estás enamorado. Y todo el mundo dice que echa de menos esas cosas, claro, pero luego prefieren que les lleven en coche a casa y tú le tienes que decir a tu colega que te deje dos semáforos más adelante, que lo que tú querías era dar un paseo de noche con calma mirando las estrellas, no lo puedes hacer todos los días y lo vas a hacer hoy aunque lo tengas que hacer tú solo.

Y no digo que esté mal, ojo. Los tiempos cambian, la gente cambia y yo soy un carroza porque por algún motivo siempre me quedo con la opción menos eficiente (pero que me mola más y me hace sentir mejor). Pero una vez dije a una persona que hacía bien comportándose así y que le hacía valer mucho y quedé muy bien en aquel momento, pero en la práctica a ninguno de los dos nos funciona el sistema, así que voy a hacer un intento por actualizarme y al menos contemplar otras opciones. Soy un puto carroza, pero que no se diga que no me esfuerzo.

Así que voy a replantear las cuestiones que en su día planteó Mike, pero esta vez con un afán más constructivo: ¿Dónde se ha ido la Vieja Escuela? ¿Qué se lleva ahora? ¿Cómo me renuevo?

¿Qué cojones hago yo para dejar de sentirme como si no encajase en ninguna parte?

martes, septiembre 08, 2009

Tócate los huevos


Carta ganadora de un premio a la 'más expresiva' en el concurso nacional 'Carta a un maltratador'. Escrita por Fernando Orden Rueda, estudiante de 2º de Bachillerato del Instituto Bioclimático de Badajoz.


Para ti, cabrón:


Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado.
¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu 'método de disciplina' intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?
Te lo diré:
Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.
Hasta aquel último día.
Eran las once de la mañana y mamá estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera como eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender.
Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared.
Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.
Me puse contento antes de tiempo.
Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…
Y sucedió.
Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.
Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.
Y ahora me dirijo a ti. Esta carta es para ti, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que solo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.
Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.
Fernando Orden Rueda,
2º Bachillerato Ciencias de la salud, I.E.S Bioclimático,
Badajoz.

miércoles, septiembre 02, 2009

Las etapas


Resulta que vamos Manu, Cari y yo por la calle y no encontramos de frente con unas patinadoras, entre las que se encuentra una chica que a mí me da morbillo. Lo siguiente surgió a partir de eso.


Resulta chocante cuando una chica que conoces desde hace años te dice algo como "eso son etapas", porque lo primero que piensas al oírlo es "¿Tú me vacilas?". No malinterpreteis mis palabras: claro que hay etapas. Pero querer disfrazar de etapa un hecho tan plausible como querer disfrutar es algo absurdo.
¿Existen esas etapas? Sí, claro que existen. Siempre existe esa etapa en la que te emborrachas todos los sábados, la etapa en la que empiezas a fumar, la etapa en la que coqueteas con tu mismo sexo (esta es opcional XD) o la etapa en la que quieres destruir el mundo con todo lo que hay en él. Me gusta pensar que esas etapas no sólo están marcadas por tí mismo, si no por condicionantes externos claros (tu entorno, tus amigos, tu edad...).
Pero yo no soy capaz de encuadrar dentro de esas la "etapa del feeling" como dice Cari. Ella sostiene que el tener feeling con alguien está sujeto a una de esas etapas, mientras que yo digo que no.

Lo que comentaba con Manu y Cari era que la patinadora y yo teníamos "feeling" (atención a futuras explicaciones del término, seguramente por Manu) desde hacía años. Y Cari me decía: "¿Cómo feeling?", cuando ella es la que más feeling tiene con muchos chicos con diferencia.

De esta manera, surgió la teoría de que el feeling estaba sujeto a etapas, lo cual es lo más incorrecto (desde mi punto de vista) que se puede decir. Y hoy vamos a preguntaros:
¿cómo lo veis? ¿Está el feeling dentro de una etapa? Si es así, ¿de cuál?

Cómo Romper Con Tu Novia en 64 sencillos pasos

Porque ya iba siendo hora de volver a hurgar con los dedillos en todas las heridas que tenemos abiertas, joder:



miércoles, agosto 12, 2009


Douglas y April de The IT Crowd nos enseñan cómo poner fin a una relación de manera civilizada y elegante.

http://www.youtube.com/watch?v=CKEAbybb9no